Edición Nº 4482
Diario Meridiano

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México

Por qué la segunda infección de dengue incrementa el riesgo de gravedad

Especialistas de la Secretaría de Salud explican que contraer una segunda variante del virus del dengue puede desencadenar complicaciones severas para el paciente.

Redacción Diario Meridiano
Foto: excelsior.com.mx

La segunda infección por dengue representa un desafío médico significativo en México, debido a que el sistema inmunológico puede reaccionar de forma exacerbada al encontrarse con un serotipo distinto al que causó el primer contagio. Este fenómeno, conocido como respuesta inmunitaria secundaria, aumenta considerablemente la probabilidad de desarrollar dengue grave o hemorrágico, un estado que requiere atención hospitalaria urgente para evitar complicaciones fatales en pacientes de todas las edades.

De acuerdo con las recomendaciones emitidas por el personal del IMSS-Bienestar, el riesgo reside en que los anticuerpos generados durante la primera exposición pueden, en lugar de neutralizar el virus, facilitar su entrada a las células en una reinfección. Esta reacción biológica es la razón por la cual las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de no automedicarse ante la aparición de fiebre, dolor articular intenso o malestar general, síntomas que suelen ser la puerta de entrada a un cuadro clínico complejo.

Las señales de alerta que exigen acudir inmediatamente a una unidad de urgencias incluyen dolor abdominal intenso y continuo, vómitos persistentes, sangrado de mucosas, fatiga extrema o irritabilidad. La Secretaría de Salud subraya que el diagnóstico oportuno mediante pruebas de laboratorio es el único mecanismo confiable para monitorear el recuento de plaquetas y prevenir el choque hipovolémico, especialmente en zonas con alta presencia del mosquito Aedes aegypti.

Como medida preventiva, las instituciones de salud pública instan a la población a eliminar criaderos de mosquitos en entornos domésticos, como recipientes con agua estancada y llantas abandonadas. La prevención mediante el control del vector sigue siendo la estrategia más efectiva para reducir la incidencia de casos, pues no existe un tratamiento antiviral específico para el dengue y el manejo clínico se centra principalmente en la estabilización de los síntomas y la hidratación del paciente.

Finalmente, la Secretaría de Salud reitera que, ante cualquier síntoma sospechoso, la población debe evitar el consumo de analgésicos no prescritos, como la aspirina o el ibuprofeno, ya que pueden incrementar el riesgo de hemorragias. La atención médica profesional bajo supervisión institucional es indispensable para el manejo correcto de la enfermedad y la preservación de la vida ante este padecimiento estacional.

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